Sociedades y personas jurídicas

Sociedades y personas jurídicas

 Transferencias de empresas

La transmisión de una empresa, tanto por lo que incumbe a terceros como a los futuros herederos de sus propietarios, es una operación delicada. Cualquiera que sea el momento en que se produzca y cualesquiera que sean las razones, requiere un análisis profundo que tenga en cuenta a la vez las implicaciones legales de la operación y la necesidad de garantizar la perennidad de la actividad.

Incluso los aspectos civiles y comerciales de la transmisión son esenciales, y sus consecuencias fiscales a menudo ejercerán una influencia determinante en su estructuración. En efecto, siempre es posible, además de garantizar la continuidad de la empresa, establecer una solución fiscalmente ventajosa para el conjunto de las partes.

Estructuración internacional

La internacionalización de las actividades de una empresa implica generalmente la creación de sucursales o filiales en el extranjero. Estas operaciones ejercerán a menudo una influencia considerable en la factura fiscal global del grupo.

Así pues, su estructuración requiere cada vez un análisis profundo que tenga en cuenta:

  • la fiscalidad local aplicable a cada implantación;
  • los contratos que deben celebrarse entre las distintas entidades del grupo ;
  • las normas de fiscalidad internacional, y en particular la fijación de los precios de facturación practicados dentro del grupo.

 

 Anonimato del accionariado

Los accionistas de sociedades buscan a menudo, por razones completamente legítimas de carácter comercial, financieras o económicas, un máximo de discreción en el tratamiento de sus inversiones. En Bélgica, la desaparición de los títulos al portador complica hoy la situación. No obstante, hay numerosas soluciones, belgas o extranjeras, que siguen garantizando esta discreción a menudo indispensable para tratar sus negocios. Aplicadas de conformidad con la legalidad, son por otro lado fiscalmente neutras, o incluso ventajosas.

Las distintas implantaciones internacionales de la Asociación Afschrift, y en particular nuestra oficina luxemburguesa, se encuentran a su disposición con el fin de estudiar más de cerca su situación y proponerle una solución a medida.

 

Sociedades de cartera (holdings)

Bélgica es un lugar ideal para la creación de sociedades de cartera. Estas gozan en efecto de un régimen fiscal interesante cuya estabilidad se ha mantenido durante estos últimos años. Por tanto, las sociedades de cartera belgas siguen siendo especialmente interesantes, tanto para los grupos internacionales que desean optimizar la organización fiscal de sus actividades como para las sociedades belgas en busca de una solución fiscalmente neutra para la estructuración de su accionariado.

En algunos casos, no obstante, otras estructuras extranjeras resultarán más eficaces, en particular, en Luxemburgo, Suiza o España. La Asociación Afschrift dispone en estos países de oficinas que le ayudarán a elegir la solución mejor adaptada a sus necesidades.

 

Bienes inmuebles

Las actividades inmobiliarias, especialmente cuando se ejercen en sociedad, plantean numerosas cuestiones de carácter fiscal. Estas superan ampliamente el marco del impuesto sobre la renta, pues deben tenerse en cuenta los gastos de registro y el IVA.

No obstante, existen numerosas soluciones:

  • contratos de alquiler o de arrendamiento financiero (leasing);
  • técnicas de desmembración de la propiedad: usufructo, enfiteusis, superficie, etc.;
  • creación de una sociedad inmobiliaria ordinaria o de una SICAFI;
  • emisión de certificados de propiedad del suelo.

Por tanto, cada proyecto inmobiliario debe ser objeto de un examen previo pormenorizado con objeto de determinar la solución que resulte más interesante una vez que sean tenidos en cuenta el conjunto de los aspectos fiscales.